La tasa de interacción mide la proporción de personas que interactúan (me gusta, comentarios, veces compartido, guardados) respecto al número de personas que vieron una publicación, en lugar del número bruto de interacciones. Permite comparar el rendimiento de distintas publicaciones aunque su alcance sea diferente. Fijarse solo en el número de me gusta puede ser engañoso, porque una publicación vista por muchas personas pero con pocos me gusta tiene una tasa de interacción baja, aunque parezca “popular” en valor absoluto.
Por qué el número de me gusta por sí solo no basta
Dos publicaciones pueden tener el mismo número de me gusta pero un alcance muy distinto: una vista por un grupo pequeño y muy comprometido, la otra vista por un grupo mucho más amplio pero poco interesado. La tasa de interacción permite distinguir estas dos situaciones y saber qué contenido interesó realmente a su audiencia, en lugar de fiarse de una cifra bruta.
Cómo puede una pyme usar esta tasa para ajustar su contenido
Siguiendo la tasa de interacción de sus publicaciones en el tiempo, una pyme puede identificar los temas y formatos que realmente interesan a su audiencia, y orientar su calendario editorial hacia esos temas, en lugar de seguir publicando formatos que generan pocas reacciones a pesar de tener buen alcance.
En resumen
La tasa de interacción es un indicador relativo que permite valorar la calidad del interés generado por una publicación, no solo el tamaño de su audiencia. Para una pyme, seguirla con regularidad ayuda a orientar el calendario editorial hacia los contenidos que realmente funcionan con su audiencia, en lugar de fiarse solo de apariencias de popularidad.
